Me interesa si tienes algo sobre loa Covarrubias esposa de Francisco E y hermana del Obispo de Sevilla
Hernando de Escobedo, al pasar a Nueva España el 24 de marzo de 1568 dijo ser natural de Maqueda, municipio perteneciente al partido judicial de Escalona en la provincia de Toledo, e hijo legÃtimo de Hernando de Escobedo y Leonor Juárez. Dicho pase lo efectuó acompañado de su esposa Mari DÃaz, hija que fue de Alonso de Illescas y de Bernardina DÃaz.
Hernado /de Escobedo /Fundo Luis Potosì, recibio un solar, descubrio las minas de Santo Domingo en el Cerro de San Pedro le dieron15 Varas
al Capitan Miguel Caldera. LAS VARAS ERAN COMO ACCIONES
ESCOBEDO, Hernando de
Nació entre 1542 y 1546. Probablemente minero. Llegó a Zacatecas hacia 1567. En 1571 fue condenado varias veces por pena de ordenanza y tuvo que pagar diferentes multas a la Cámara Real de Zacatecas: el 19 de enero, 6 pesos y 5 tomines de oro común, sentenciado por Juan de RenterÃa, alcalde mayor de las minas; el 15 de junio, 11 pesos y 2 granos de oro común, después de la sentencia pronunciado por el mismo funcionario; el 27 de septiembre, de nuevo 11 pesos y 2 granos; el 20 de diciembre, 8 pesos, 2 tomines y 2 granos, sentenciado por Francisco Delgadillo, alcalde mayor. Este último lo condenó el 28 de noviembre de 1572 al pago de 11 pesos y 2 granos de oro común por pena de vino. Fue presentado el 2 de enero de 1575, como fiador de Alonso de Soria, nombrado alguacil y alcaide de la cárcel de las minas. Pagó 3 pesos de oro común a la Caja de Zacatecas por pena de juego, condenado por Gaspar de la Mota, alcalde mayor, el 14 de mayo de 1578. Por coincidencia de penas y fechas, es muy probable que jugara con Tomás de Ordaz, Juan de Torres y Juan Alonso de las Casas. En 1579 presentó ante los oficiales reales de las minas, en dos ocasiones, un total de 623 marcos de plata para diezmar, por los que pagó 61 marcos, 5 onzas y 4 reales de plata por el concepto de diezmo. Además, pagó 6 marcos, 1 onza y 7 reales por derechos de fundición. El 1 de agosto de este año fue testigo del depósito de 50 pesos de oro común, de la compra de bienes de Juan Márquez, a Diego de León, depositario de esos bienes. El otro testigo fue Francisco Sánchez.
El 18 de agosto de 1581, junto con MatÃas GarcÃa, metió a la Caja de Zacatecas una escritura de 200 pesos de oro común para pagar 400 fanegas de sal del Peñol Blanco, para la hacienda de minas de Don Diego y Don Luis de los RÃos Proaño. Descrito como vecino de Zacatecas para el 1de febrero de 1586. Testigo en esa ciudad, el 3 de mayo de 1587, en la averiguación del Lic. Juan Nuñez, sobre la prohibición para elegir alcaldes ordinarios allÃ. Dijo que vivÃa ahà desde 20 años atrás y que sólo habÃan gobernado alcaldes mayores y corregidores, y que los alcaldes ordinarios habÃan cometido abusos sacando hombres del lecho conyugal para apresarlos.
En noviembre de 1593 o poco antes, recibió un solar para casa en la reciente fundación de San Luis PotosÃ. Según una memoria del mes de septiembre de 1597, él y Diego de Huelva fueron los descubridores de la mina de Santo Domingo, en el Cerro de San Pedro, S.L.P. Antes de esa fecha, hicieron donación de 15 varas de esta mina al capitán Miguel Caldera. Aún minero en el Cerro de San Pedro en septiembre del año siguiente (Galván Arellano, 1999: 222; Haciendas ..., 1956: 109; Powell, 1980: 257; Primer libro ..., 1990: 68; MS 060; 097; 118; 119; 121; 136; 427: f. 48).
Una cuarta merced de tierra, fue la que se le concedió en la ciudad de Guadalajara a su padre don Hernando DE ESCOBEDO, el 12 de julio de 1634, y comprendÃa: dos sitios para ganado, el uno para mayor, y el otro para menor, y dos caballerÃas de tierra. El sitio para ganado mayor, se ubicaba en una ciénega que esta en la orilla del monte a una legua del camino que va al valle de Tlaltenango, el segundo sitio y las dos caballerÃas de tierra, se encontraban en una ciénega, pero sobre el camino para ir a Atolengue , cerca de un pino a la vista del camino.
ALONSO DE LAS CASAS, Joan
Comerciante. Pagó a la Caja de Zacatecas 3 pesos de oro común por pena de juego a que fue condenado por Gaspar de la Mota, el 14 de mayo de 1578; por coincidencia de fechas y penas es muy probable que jugara con Tomás de Ordaz, Juan de Torres y Hernando de Escobedo. Alonso Real confesó el 16 de octubre de 1584 en Zacatecas, en la averiguación de Don Félix de Zúñiga y Avellaneda, haberle comprado una pipa de vino (MS 059; 120).
Hernado /de Escobedo /Fundo Luis Potosì, recibio un solar, descubrio las minas de Santo Domingo en el Cerro de San Pedro le dieron15 Varas
al Capitan Miguel Caldera
Hacienda de San Andrés del Astillero y Monte de Escobedo.
Por Leonardo de la Torre y Berúmen.
Como su nombre lo dice, esta hacienda perteneció al Capitán don Francisco de Escobedo, quien en 1587 llevó a cabo la fundación de la misma, adquiriendo el monte, que al principio dieron en llamar "de San Andrés", y más tarde nombraron "de Escobedo".
El Capitán Francisco de Escobedo nace en la ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas, antes de titularse como tal, siendo hijo de don Hernando de Escobedo y de Mari DÃaz, legÃtimos consortes, naturales y vecinos que fueron de la villa de Torrijos, en el arzobispado de Toledo de los reinos de Castilla, España.
Hernando de Escobedo, al pasar a Nueva España el 24 de marzo de 1568 dijo ser natural de Maqueda, municipio perteneciente al partido judicial de Escalona en la provincia de Toledo, e hijo legÃtimo de Hernando de Escobedo y Leonor Juárez. Dicho pase lo efectuó acompañado de su esposa Mari DÃaz, hija que fue de Alonso de Illescas y de Bernardina DÃaz.
Don Hernando de Escobedo ya residÃa en las minas ricas de los Zacatecas en 1571, año en que se le condenó varias veces por pena de ordenanza, teniendo que pagar diversas multas a la Cámara Real de Zacatecas . Para 1573 él y su esposa eran Cofrades de El SantÃsimo Sacramento y el 2 de enero de 1575 fue presentado como fiador de Alonso de Soriano, quien es nombrado Alguacil y Alcalde de la cárcel de las minas.
Pago 3 pesos de oro común a la caja de Zacatecas por pena de juego, Habiéndolo condenado el Alcalde Mayor, Gaspar de la Mota, pagó tres pesos de oro común a la Real Caja de Zacatecas por pena de juego, esto en 14 de mayo de 1578 y al año siguiente presentó en dos ocasiones un total de 623 marcos de plata para diezmar, ante los oficiales reales de las minas, ese mismo año el dÃa primero de agosto juntamente con Francisco Sánchez atestiguó en el deposito de 50 pesos de oro común, de la compra de bienes de Juan Márquez, a Diego de León, depositario de esos bienes.
El 18 de agosto de 1581 Hernando de Escobedo y MatÃas GarcÃa meten a la caja de Zacatecas una escritura de 200 pesos de oro común para pagar 400 fanegas de sal del Peñol Blanco, para la hacienda de Minas de don Diego y don Luis de los RÃos Proaño.
Para el primero de febrero de 1586 era vecino de Zacatecas, ciudad en la que fue testigo el 3 de mayo de 1587, en la averiguación de Juan Núñez sobre la prohibición para elegir alcaldes ordinarios allà .
En noviembre de 1593 a poco antes, recibió un solar para casa en la reciente fundación de San Luis PotosÃ. Según una memoria del mes de septiembre de 1597, {el y Diego de Huelva fueron los descubridores de la mina de Santo Domingo, en el Cerro de San Pedro, en San Luis PotosÃ, antes de esa fecha, hicieron donación de 15 varas de esta mina al Capitán Miguel Caldera. Para el mes de septiembre de 1598 aún era minero en el cerro de San Pedro, jurisdicción de San Luis PotosÃ.
El año de 1580 en las minas ricas de los Zacatecas se le condena a Hernando, por pena de Ordenanza de las CarnicerÃas .
En 1591 se avecinda en el cerro del señor San Pedro y minas del PotosÃ, siendo fundador y poblador del pueblo de San Luis de Mezquitic, en 3 de noviembre de 1592, año en que era socio de Diego de Huelva en la mina llamada de Santo Domingo en el cerro del señor San Pedro y Minas del PotosÃ.
En 1593 al hacerse la traza de San Luis Potosà , recibió un solar, el cual habitaba aún en 1610, pero en 1608 él y su hijo Francisco, contribuyeron en la edificación del templo parroquial, con cincuenta pesos el padre, y con 12 el hijo . Para el año de 1612 nuevamente habitaba en la ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas, pues en dicho año el dÃa 8 de febrero contrajo matrimonio canónico su hija MarÃa DÃaz de Escobedo con Marcos de Bustamante, siendo desposados y velados por el Licenciado Diego de Herrera y Arteaga en el templo parroquial de la ciudad, acto en el que fueron padrinos Pablo de Navarrete y su hermana MarÃa de Navarrete, mujer de Hernando de Argüelles, vecinos de la ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas .
El Capitán don Francisco de Escobedo y DÃaz el año de 1587 obtiene el sitio de San Andrés del Astillero y Monte de Escobedo, hacienda y monte identificados con su apelativo, por ser propietario de los mismos.
Siendo labrador y minero del valle de Huejuquilla en 1590 presentó en Tlaltenango ante el visitador General, Juez de Medidas, Ventas y Composiciones de Tierras y Aguas, y Oidor de la Real Audiencia de Guadalajara, Doctor Cristóbal de Torres, tÃtulos y mercedes que lo acreditaban como dueño de varias estancias de ganados asà como de algunas caballerÃas de tierra ", cuyos tÃtulos presentó en 1644. Y eran, primeramente: una merced de tierra, fechada el 4 de febrero de 1617 en Guadalajara por el señor Alfonso PEREZ MARCHAN, y otorgada a Jacomé DE LA TORRE , vecino de la villa de Jerez, a quien se le hizo merced de un sitio de ganado menor y algunas caballerÃas de tierra en el valle de Güajuquilla, a cinco leguas de Colotlán, en un lugar llamado Las Tunas Agrias; más un sitio de estancia para ganado menor en La Boca del RÃo de Güajuquilla.
Segunda merced, fechada en Guadalajara el 14 de octubre de 1617 a favor de Francisco RUIZ, vecino de la ciudad de Zacatecas, compuesta de dos sitios de estancia de ganado mayor, uno llamado Los Llanos y el otro Los Sauces, que se encuentran a una legua de la estancia de Jacomé de la Torre.
El Capitán Francisco de Escobedo posteriormente presentó un testimonio que él mismo solicitó a través de Lucas LOPEZ DE RETANA, y trata de la merced de un sitio de estancia para ganado mayor otorgada a Cristóbal DE HERRERA; la cual se encuentra en los términos del pueblo de Huejúcar y de Tepeque, tres leguas más o menos de los mencionados pueblos y cerca de una población de indios que llaman Güajuquilla y que ahora esta abandonada, su fecha es en Guadalajara el 1 de agosto de 1590. Enseguida aparece otro testimonio también solicitado por el Capitán Francisco de Escobedo, mandado por don Diego DE VAEZA, Alcalde ordinario de la Ciudad de Zacatecas, en virtud de la existencia de un tÃtulo y merced otorgada el 20 de marzo de 1577 en Guadalajara por Jerónimo DE OROZCO, Presidente, Gobernador y Capitán General de este Reino a Melchor DE ALVA, quien era vecino y regidor de La villa de Llerena; dicha merced constaba de un sitio de estancia para ganado mayor y cuatro caballerÃas de tierra que están entre el Valle de ValparaÃso y Momax, junto a un rÃo llamado Güajuquilla, Dicho testimonio fue dado por Juan NUÑEZ MORQUECHO en la ciudad de Zacatecas el 30 de mayo de 1637, fungiendo como escribano Lucas LOPEZ DE RETANA.
Don Francisco de Escobedo poseÃa una tercer merced, cuyo tÃtulo presentó, el cual fue expedido en 2 o 12 de agosto de 1613 por don Alonso PEREZ MARCHAN, quien la concedió a Antonio GONZALEZ, vecino del pueblo de Huejúcar. Y constaba de un sitio de estancia para ganado menor y 2 caballerÃas de tierra, ubicadas en el valle de Güajuquilla, cerca del camino de carretas, a 6 leguas del pueblo de Huejúcar.
Una cuarta merced de tierra, fue la que se le concedió en la ciudad de Guadalajara a su padre don Hernando DE ESCOBEDO, el 12 de julio de 1634, y comprendÃa: dos sitios para ganado, el uno para mayor, y el otro para menor, y dos caballerÃas de tierra. El sitio para ganado mayor, se ubicaba en una ciénega que esta en la orilla del monte a una legua del camino que va al valle de Tlaltenango, el segundo sitio y las dos caballerÃas de tierra, se encontraban en una ciénega, pero sobre el camino para ir a Atolengue , cerca de un pino a la vista del camino.
Presentadas las anteriores mercedes y testimonios, en los términos establecidos por el Doctor don Cristóbal de Torres, el Capitán Francisco de Escobedo, demostró la pertenencia de una estancia para ganado mayor, llamado El Potrero, ubicado en el valle de Güajuquilla, además de un sitio llamado La Huerta, el cual se ubicaba en una cañada llamada El Cacalote, lindando por el norte con el sitio de La Boca de los Leones, por el sur con tierras del Arroyo del Fraile, y por el oriente con tierras del pueblo de Huejúcar. En este sitio estaba fundada una caballerÃa a favor del Licenciado Lorenzo DE CORDOBA, primo del Capitán Francisco de Escobedo.
Los derechos sobre estas tierras los habÃa adquirido por compra y donaciones que le habÃan hecho, según el decir del Capitán Francisco de Escobedo, quien presentó los respectivos recaudos y solicitó además que se le dieran merced del agua que le tocaba y de las demasÃas de tierra que hubiera entre las que legÃtimamente le tocaban, además de la tierra que hubiera entre caballerÃa y caballerÃa: pidiendo también merced de las tierras que habÃa entre el sitio de La Huerta y las tierras de MarÃa DE LA TORRE ; entre el sitio de La Boca de los Leones y el pueblo de Huejúcar: asà mismo solicitaba entre otras concesiones que no se le molestara en adelante por la posesión de dichas tierras, diciendo además que él servirÃa a su Majestad con la cantidad de dinero que justa fuera.
Los documentos y solicitudes presentadas por el Capitán Francisco de Escobedo, después de haberse analizado , fueron trasladados al Fiscal de visita, Blás DE BRITO, para que fueran de su conocimiento y respondiera a las peticiones del capitán, a quien se le respondió que las tierras que contienen los tÃtulos originales se debÃan medir y amojonar en donde las Mercedes rezaban, en cuanto a los testimonios de las mercedes que no presentaba en originales, mismas que estaban rubricadas por Juan NUÑEZ MORQUECHO, y escritas por Lucas LOPEZ DE RETANA, debÃan repelerse ya que no estaban sacadas con situación de parte, ni dadas por escribano legÃtimo, condición indispensable para darles entera fe y crédito, y mientras no presentara los originales de las mercedes de las tierras, éstas deberÃan ser declaradas de su Majestad, y por lo tanto quedaba negada la composición del sitio El Potrero y de La Huerta declarados del mismo modo de su Majestad, debiendo sacarlas a Almoneda pública al mejor postor, aplicando su precio a la Real Cámara.
En el Auto tercero fechado en el pueblo de Tlaltenango el señor Cristóbal DE TORRES, del Consejo de su Majestad, oidor de la Real Audiencia, Visitador General, Juez de medidas, ventas y composiciones de tierras y aguas, habiendo visto lo solicitado por el capitán Francisco de Escobedo y la contradicción y el alegato del Fiscal de Visita Blás DE BRITO, resolvió en 1644 que dada la posesión quieta y pacifica que el dicho Capitán Francisco de Escobedo y sus antecesores han tenido de las tierras comprendidas en sus mercedes, recaudos presentados y petición correspondiente, afirma y ratifica todas las mercedes, en especial de las que no presenta tÃtulos originales, además le hace merced de las demasÃas de tierra que hubiera entre sitio y sitio, caballerÃa y caballerÃa antes referidos, sin que quede tierra en medio de las que da merced nuevamente. Debiendo servir a su Majestad con doscientos cincuenta pesos en reales más los derechos de la media anata.
A este documento prosiguen una serie de confirmaciones de ser ciertos y verdaderos los anteriores documentos y a los que se les debe dar cumplimiento como asà esta mandado hacerse, so pena de quinientos pesos a quien hiciera lo contrario, en el sentido de que al Capitán Francisco de Escobedo, no se deberÃa molestar en adelante por la cuestión de sus tierras de las cuales habÃa recibido ratificación de las mercedes, o en su caso nuevas mercedes.
En adelante aparecen una serie de declaraciones del capitán Don Antonio DE ESCOBEDO, hijo del capitán Juan DE ESCOBEDO, quienes eran descendientes del capitán Francisco de Escobedo, solicitando licencia para poder enajenar algunos sitios para pagar la deuda que su padre habÃa adquirido años antes, y dichos sitios habÃan quedado como garantÃa de pago. Este asunto se fecha entre los años de 1709 y 1713, el cual se resuelve favorablemente para la familia de De Escobedo para lo que tienen que hacer una serie de diligencias ante la Real Hacienda y Caja de Zacatecas, quien era la acreedora de la referida deuda.
Los sitios que en primer lugar solicitaba poder enajenar son los de La Huerta, El Pino y La Ciénega de la Maza; que son algunos de los sitios mencionados en las mercedes antes señaladas.
El Capitán Francisco de Escobedo, falleció en la madrugada del 24 de abril de 1647 en la ciudad de Zacatecas, según lo dijo ante el señor Corregidor de la ciudad , don Miguel de Iracoqui, su yerno y albacea de los por él nombrados en una escritura cerrada y sellada, testamento y última voluntad del Capitán Escobedo, que presentó al señor Corregidor. Sabiéndose por dicha escritura que sus herederos, lo fueron sus hijos legÃtimos: doña MarÃa de Covarrubias, Ana de Escobedo, Francisca de Covarrubias, Juan de Escobedo, Isabel de Rodas, Antonia de Covarrubias y Francisco de Escobedo. En esta escritura se dice: que su mujer MarÃa de Covarrubias murió el 16 de octubre de 1646, y que su hijo Fernando de Escobedo, ya era difunto.
Y dice tener entre sus bienes: una hacienda de minas en términos de la ciudad del beneficio de Sacar Plata por azogue corriente y moliente con dos molinos y un lavadero con cuarenta mulas y cincuenta burros y los demás pertrechos y en ella, de lo cual sus albaceas habrÃan de hacer inventario con los demás sus bienes de minas y parte de minas pertenecientes a dicha hacienda. También declaró ser dueño de la hacienda que llaman San Andrés del Astillero, jurisdicción del valle de Tlaltenango, con sus casas de vivienda, cuadrillas de indios laboreos, herramientas para hacer madera y lo demás de la herrerÃa que en dicha hacienda tenÃa. Más otros sitios de tierra que le pertenecÃan con otros bienes muebles, que estaban dentro de la dicha casa, como algunas carretas.
Hernado /de Escobedo /Fundo Luis Potosì, recibio un solar, descubrio las minas de Santo Domingo en el Cerro de San Pedro le dieron15 Varas
al Capitan Miguel Caldera. LAS VARAS ERAN COMO ACCIONES
ESCOBEDO, Hernando de
Nació entre 1542 y 1546. Probablemente minero. Llegó a Zacatecas hacia 1567. En 1571 fue condenado varias veces por pena de ordenanza y tuvo que pagar diferentes multas a la Cámara Real de Zacatecas: el 19 de enero, 6 pesos y 5 tomines de oro común, sentenciado por Juan de RenterÃa, alcalde mayor de las minas; el 15 de junio, 11 pesos y 2 granos de oro común, después de la sentencia pronunciado por el mismo funcionario; el 27 de septiembre, de nuevo 11 pesos y 2 granos; el 20 de diciembre, 8 pesos, 2 tomines y 2 granos, sentenciado por Francisco Delgadillo, alcalde mayor. Este último lo condenó el 28 de noviembre de 1572 al pago de 11 pesos y 2 granos de oro común por pena de vino. Fue presentado el 2 de enero de 1575, como fiador de Alonso de Soria, nombrado alguacil y alcaide de la cárcel de las minas. Pagó 3 pesos de oro común a la Caja de Zacatecas por pena de juego, condenado por Gaspar de la Mota, alcalde mayor, el 14 de mayo de 1578. Por coincidencia de penas y fechas, es muy probable que jugara con Tomás de Ordaz, Juan de Torres y Juan Alonso de las Casas. En 1579 presentó ante los oficiales reales de las minas, en dos ocasiones, un total de 623 marcos de plata para diezmar, por los que pagó 61 marcos, 5 onzas y 4 reales de plata por el concepto de diezmo. Además, pagó 6 marcos, 1 onza y 7 reales por derechos de fundición. El 1 de agosto de este año fue testigo del depósito de 50 pesos de oro común, de la compra de bienes de Juan Márquez, a Diego de León, depositario de esos bienes. El otro testigo fue Francisco Sánchez.
El 18 de agosto de 1581, junto con MatÃas GarcÃa, metió a la Caja de Zacatecas una escritura de 200 pesos de oro común para pagar 400 fanegas de sal del Peñol Blanco, para la hacienda de minas de Don Diego y Don Luis de los RÃos Proaño. Descrito como vecino de Zacatecas para el 1de febrero de 1586. Testigo en esa ciudad, el 3 de mayo de 1587, en la averiguación del Lic. Juan Nuñez, sobre la prohibición para elegir alcaldes ordinarios allÃ. Dijo que vivÃa ahà desde 20 años atrás y que sólo habÃan gobernado alcaldes mayores y corregidores, y que los alcaldes ordinarios habÃan cometido abusos sacando hombres del lecho conyugal para apresarlos.
En noviembre de 1593 o poco antes, recibió un solar para casa en la reciente fundación de San Luis PotosÃ. Según una memoria del mes de septiembre de 1597, él y Diego de Huelva fueron los descubridores de la mina de Santo Domingo, en el Cerro de San Pedro, S.L.P. Antes de esa fecha, hicieron donación de 15 varas de esta mina al capitán Miguel Caldera. Aún minero en el Cerro de San Pedro en septiembre del año siguiente (Galván Arellano, 1999: 222; Haciendas ..., 1956: 109; Powell, 1980: 257; Primer libro ..., 1990: 68; MS 060; 097; 118; 119; 121; 136; 427: f. 48).
ALONSO DE LAS CASAS, Joan
Comerciante. Pagó a la Caja de Zacatecas 3 pesos de oro común por pena de juego a que fue condenado por Gaspar de la Mota, el 14 de mayo de 1578; por coincidencia de fechas y penas es muy probable que jugara con Tomás de Ordaz, Juan de Torres y Hernando de Escobedo. Alonso Real confesó el 16 de octubre de 1584 en Zacatecas, en la averiguación de Don Félix de Zúñiga y Avellaneda, haberle comprado una pipa de vino (MS 059; 120).
Hernado /de Escobedo /Fundo Luis Potosì, recibio un solar, descubrio las minas de Santo Domingo en el Cerro de San Pedro le dieron15 Varas
al Capitan Miguel Caldera
Francisco /de Escobedo y Diaz/ Capitan
Capitan Francisco /de Escobedo y Diaz/
Hacienda de San Andrés del Astillero y Monte de Escobedo.
Por Leonardo de la Torre y Berúmen.
Como su nombre lo dice, esta hacienda perteneció al Capitán don Francisco de Escobedo, quien en 1587 llevó a cabo la fundación de la misma, adquiriendo el monte, que más tarde llamarÃan "de Escobedo".
El Capitán Francisco de Escobedo nace en la ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas, antes de titularse como tal, siendo hijo de don Hernando de Escobedo y de Mari DÃaz, naturales de la villa de Torrijos, arzobispado de Toledo, en los reinos de Castilla . España. Don Hernando de Escobedo ya residÃa en las minas ricas de los Zacatecas para 1573, año en que aparece él y su esposa, como Cofrades del SantÃsimo Sacramento, cofradÃa fundada en el templo parroquial de dichas minas.
El año de 1580 en la ciudad de Zacatecas fue condenado por pena de Ordenanza de las CarnicerÃas .
En 1591 se avecinda en el cerro del señor San Pedro y minas del PotosÃ, siendo fundador y poblador del pueblo de San Luis de Mezquitic, en 3 de noviembre de 1592, año en que era socio de Diego de Huelva en la mina llamada de Santo Domingo en el cerro del señor San Pedro y Minas del PotosÃ.
En 1593 al hacerse la traza de San Luis Potosà , recibió un solar, el cual habitaba aún en 1610, pero en 1608 él y su hijo Francisco, contribuyeron en la edificación del templo parroquial, con cincuenta pesos el padre, y con 12 el hijo.
La Catedral se alza en el costado de la plaza de Armas, en el mismo sitio donde estuvo la primitiva iglesia parroquial de San Luis PotosÃ, una rudimentaria ermita de adobe y techo de tejamanil , en la que el primer párroco de la ciudad Andrés Nieto empezó la administración de los Sacramentos en mayo de 1593. Esta ermita fue demolida para construir una iglesia en 1606 la cual se bendijo, ya concluida, tres años más tarde .
El Capitán don Francisco de Escobedo y DÃaz en 1587 obtuvo el sitio de San Andrés del Astillero y Monte de Escobedo, hacienda y monte identificados con su apelativo, por ser propietario de los mismos.
Siendo labrador y minero del valle de Huejuquilla en 1590 presentó en Tlaltenango ante el visitador General, Juez de Medidas, Ventas y Composiciones de Tierras y Aguas, y Oidor de la Real Audiencia de Guadalajara, Doctor Cristóbal de Torres, tÃtulos y mercedes que lo acreditaban como dueño de varias estancias de ganados asà como de algunas caballerÃas de tierra ", cuyos tÃtulos presentó en 1644. Y eran, primeramente: una merced de tierra, fechada el 4 de febrero de 1617 en Guadalajara por el señor Alfonso PEREZ MARCHAN, y otorgada a Jacomé DE LA TORRE , vecino de la villa de Jerez, a quien se le hizo merced de un sitio de ganado menor y algunas caballerÃas de tierra en el valle de Güajuquilla, a cinco leguas de Colotlán, en un lugar llamado Las Tunas Agrias; más un sitio de estancia para ganado menor en La Boca del RÃo de Güajuquilla.
Segunda merced, fechada en Guadalajara el 14 de octubre de 1617 a favor de Francisco RUIZ, vecino de la ciudad de Zacatecas, compuesta de dos sitios de estancia de ganado mayor, uno llamado Los Llanos y el otro Los Sauces, que se encuentran a una legua de la estancia de Jacomé de la Torre.
El Capitán Francisco de Escobedo posteriormente presentó un testimonio que él mismo solicitó a través de Lucas LOPEZ DE RETANA, y trata de la merced de un sitio de estancia para ganado mayor otorgada a Cristóbal DE HERRERA; la cual se encuentra en los términos del pueblo de Huejúcar y de Tepeque, tres leguas más o menos de los mencionados pueblos y cerca de una población de indios que llaman Güajuquilla y que ahora esta abandonada, su fecha es en Guadalajara el 1 de agosto de 1590. Enseguida aparece otro testimonio también solicitado por el Capitán Francisco de Escobedo, mandado por don Diego DE VAEZA, Alcalde ordinario de la Ciudad de Zacatecas, en virtud de la existencia de un tÃtulo y merced otorgada el 20 de marzo de 1577 en Guadalajara por Jerónimo DE OROZCO, Presidente, Gobernador y Capitán General de este Reino a Melchor DE ALVA, quien era vecino y regidor de La villa de Llerena; dicha merced constaba de un sitio de estancia para ganado mayor y cuatro caballerÃas de tierra que están entre el Valle de ValparaÃso y Momax, junto a un rÃo llamado Güajuquilla, Dicho testimonio fue dado por Juan NUÑEZ MORQUECHO en la ciudad de Zacatecas el 30 de mayo de 1637, fungiendo como escribano Lucas LOPEZ DE RETANA.
Don Francisco de Escobedo poseÃa una tercer merced, cuyo tÃtulo presentó, el cual fue expedido en 2 o 12 de agosto de 1613 por don Alonso PEREZ MARCHAN, quien la concedió a Antonio GONZALEZ, vecino del pueblo de Huejúcar. Y constaba de un sitio de estancia para ganado menor y 2 caballerÃas de tierra, ubicadas en el valle de Güajuquilla, cerca del camino de carretas, a 6 leguas del pueblo de Huejúcar.
Una cuarta merced de tierra, fue la que se le concedió en la ciudad de Guadalajara a su padre don Hernando DE ESCOBEDO, el 12 de julio de 1634, y comprendÃa: dos sitios para ganado, el uno para mayor, y el otro para menor, y dos caballerÃas de tierra. El sitio para ganado mayor, se ubicaba en una ciénega que esta en la orilla del monte a una legua del camino que va al valle de Tlaltenango, el segundo sitio y las dos caballerÃas de tierra, se encontraban en una ciénega, pero sobre el camino para ir a Atolengue , cerca de un pino a la vista del camino.
Presentadas las anteriores mercedes y testimonios, en los términos establecidos por el Doctor don Cristóbal de Torres, el Capitán Francisco de Escobedo, demostró la pertenencia de una estancia para ganado mayor, llamado El Potrero, ubicado en el valle de Güajuquilla, además de un sitio llamado La Huerta, el cual se ubicaba en una cañada llamada El Cacalote, lindando por el norte con el sitio de La Boca de los Leones, por el sur con tierras del Arroyo del Fraile, y por el oriente con tierras del pueblo de Huejúcar. En este sitio estaba fundada una caballerÃa a favor del Licenciado Lorenzo DE CORDOBA, primo del Capitán Francisco de Escobedo.
Los derechos sobre estas tierras los habÃa adquirido por compra y donaciones que le habÃan hecho, según el decir del Capitán Francisco de Escobedo, quien presentó los respectivos recaudos y solicitó además que se le dieran merced del agua que le tocaba y de las demasÃas de tierra que hubiera entre las que legÃtimamente le tocaban, además de la tierra que hubiera entre caballerÃa y caballerÃa: pidiendo también merced de las tierras que habÃa entre el sitio de La Huerta y las tierras de MarÃa DE LA TORRE ; entre el sitio de La Boca de los Leones y el pueblo de Huejúcar: asà mismo solicitaba entre otras concesiones que no se le molestara en adelante por la posesión de dichas tierras, diciendo además que él servirÃa a su Majestad con la cantidad de dinero que justa fuera.
Los documentos y solicitudes presentadas por el Capitán Francisco de Escobedo, después de haberse analizado , fueron trasladados al Fiscal de visita, Blás DE BRITO, para que fueran de su conocimiento y respondiera a las peticiones del capitán, a quien se le respondió que las tierras que contienen los tÃtulos originales se debÃan medir y amojonar en donde las Mercedes rezaban, en cuanto a los testimonios de las mercedes que no presentaba en originales, mismas que estaban rubricadas por Juan NUÑEZ MORQUECHO, y escritas por Lucas LOPEZ DE RETANA, debÃan repelerse ya que no estaban sacadas con situación de parte, ni dadas por escribano legÃtimo, condición indispensable para darles entera fe y crédito, y mientras no presentara los originales de las mercedes de las tierras, éstas deberÃan ser declaradas de su Majestad, y por lo tanto quedaba negada la composición del sitio El Potrero y de La Huerta declarados del mismo modo de su Majestad, debiendo sacarlas a Almoneda pública al mejor postor, aplicando su precio a la Real Cámara.
En el Auto tercero fechado en el pueblo de Tlaltenango el señor Cristóbal DE TORRES, del Consejo de su Majestad, oidor de la Real Audiencia, Visitador General, Juez de medidas, ventas y composiciones de tierras y aguas, habiendo visto lo solicitado por el capitán Francisco de Escobedo y la contradicción y el alegato del Fiscal de Visita Blás DE BRITO, resolvió en 1644 que dada la posesión quieta y pacifica que el dicho Capitán Francisco de Escobedo y sus antecesores han tenido de las tierras comprendidas en sus mercedes, recaudos presentados y petición correspondiente, afirma y ratifica todas las mercedes, en especial de las que no presenta tÃtulos originales, además le hace merced de las demasÃas de tierra que hubiera entre sitio y sitio, caballerÃa y caballerÃa antes referidos, sin que quede tierra en medio de las que da merced nuevamente. Debiendo servir a su Majestad con doscientos cincuenta pesos en reales más los derechos de la media anata.
A este documento prosiguen una serie de confirmaciones de ser ciertos y verdaderos los anteriores documentos y a los que se les debe dar cumplimiento como asà esta mandado hacerse, so pena de quinientos pesos a quien hiciera lo contrario, en el sentido de que al Capitán Francisco de Escobedo, no se deberÃa molestar en adelante por la cuestión de sus tierras de las cuales habÃa recibido ratificación de las mercedes, o en su caso nuevas mercedes.
En adelante aparecen una serie de declaraciones del capitán Don Antonio DE ESCOBEDO, hijo del capitán Juan DE ESCOBEDO, quienes eran descendientes del capitán Francisco de Escobedo, solicitando licencia para poder enajenar algunos sitios para pagar la deuda que su padre habÃa adquirido años antes, y dichos sitios habÃan quedado como garantÃa de pago. Este asunto se fecha entre los años de 1709 y 1713, el cual se resuelve favorablemente para la familia de De Escobedo para lo que tienen que hacer una serie de diligencias ante la Real Hacienda y Caja de Zacatecas, quien era la acreedora de la referida deuda.
Los sitios que en primer lugar solicitaba poder enajenar son los de La Huerta, El Pino y La Ciénega de la Maza; que son algunos de los sitios mencionados en las mercedes antes señaladas.
El Capitán Francisco de Escobedo, falleció en la madrugada del 24 de abril de 1647 en la ciudad de Zacatecas, según lo dijo ante el señor Corregidor de la ciudad , don Miguel de Iracoqui, su yerno y albacea de los por él nombrados en una escritura cerrada y sellada, testamento y última voluntad del Capitán Escobedo, que presentó al señor Corregidor. Sabiéndose por dicha escritura que sus herederos, lo fueron sus hijos legÃtimos: doña MarÃa de Covarrubias, Ana de Escobedo, Francisca de Covarrubias, Juan de Escobedo, Isabel de Rodas, Antonia de Covarrubias y Francisco de Escobedo. En esta escritura se dice: que su mujer MarÃa de Covarrubias murió el 16 de octubre de 1646, y que su hijo Fernando de Escobedo, ya era difunto.
Y dice tener entre sus bienes: una hacienda de minas en términos de la ciudad del beneficio de Saca Plata por azogue corriente y moliente con dos molinos y un lavadero con cuarenta mulas y cincuenta burros y los demás pertrechos y en ella, de lo cual sus albaceas habrÃan de hacer inventario con los demás sus bienes de minas y parte de minas pertenecientes a dicha hacienda. También declaró ser dueño de la hacienda que llaman San Andrés del Astillero, jurisdicción del valle de Tlaltenango, con sus casas de vivienda, cuadrillas de indios laboreos, herramientas para hacer madera y lo demás de la herrerÃa que en dicha hacienda tenÃa. Más otros sitios de tierra que le pertenecÃan con otros bienes muebles, que estaban dentro de la dicha casa, como algunas carretas.
23. Obligación.
Zacatecas, 13 de febrero 1656. Los dueños de una mina, Andrés de Niebla, capitán Juan Bautista de Inostrosa y Francisco Ruiz todos vecinos y mineros, llamada Cata de Escobedo. Se obligan a sacar de dos malacates a muestra de sus caudales por donde se están desangrando todas las minas de dicha veta y los dueños de la mina llamada Cata de Juanes que denunció Domingo Savando, que están sacando metales por el dicho desagüe y por lo tanto se les debe pagar. No pasó. fjs. (24-25)
NOTARIA 1653
37. Queja de mina.
Zacatecas, 18 de febrero 1656. Los vecinos mineros, capitán Juan Bautista de Inostrosa, Andrés de Niebla, Francisco Ruiz y Gerónimo del Cerro, dueños de la mina Cata de Escobedo en las mendosinas, tienen puesto un desagüe. Se quejan de que una mina continua no tiene desague y les afecta extraer el liquido. fjs. (37v-38)
Capitan Francisco /de Escobedo y Diaz/
Hacienda de San Andrés del Astillero y Monte de Escobedo.